Por José Ramón Gastelum Rocha

 

Sindico de Caborca Rubén Enciso Peinado propina golpiza a joven estudiante Marcos González Romo “El Samoa”.

 

Ahora enfrenta serios cargos ante el Agente Segundo del Ministerio Publico.

 

Hoy hace un bonito día que invita a caminar, pese a eso, al hermoso y agradable calorcito, es un día en el que nada encaja con mi estado de ánimo, regalándome en el pasado una vieja e inolvidable sensación que tuve en la década de los ’90 cuando mi Poder Superior me otorgó la oportunidad de pasear por la Avenida de Campos Elíseos allá en París, donde llegué a sentirme profundamente miserable cuanto más hermoso era lo que miraba a mi alrededor. Bien pueden ser las disidencias de los partidos que solo enturbian la atmósfera política actual, las causantes de mi enfado.

 

Ahora, no tan lejos, deambulando por las calles de mi Heroica Caborca, entro a un abarrotes a comprar una cajetilla de cigarros y buscar una o dos “Paletas Corona”, que me encantan. De esas que traen envoltura muy brillante y colorida. Una vez finalizado el operativo de compra, enfilo mis pasos hacia las elegantes, modernas y funcionales oficinas de Gastélum Editores en Primera 58 Este, para escribir la tranquila columna, mientras empieza a escabullirse de mi mente el tema a tocar, que de seguro es algo interesante y quizá le esté dando vueltas al asunto sin decidir con firmeza.

 

Calmadito, con un pasito de “jonronero”, sigo mi ruta acompañado de un respetuoso silencio, característico del caluroso mediodía en estas fechas acá en La Perla del Desierto, pero al doblar en una esquina escucho un agradable ruido que es música para mis oídos; era el viento que pasaba por entre los pocos árboles rozando mi encanecido cabello, haciendo que las calles mostraran de nuevo su magia, devolviéndome el ánimo para cumplirle a mi único y caro Anacondista que con ansia espera la llegada de esta insulsa columneja.

 

Todavía me faltaban algunas cuadras para llegar a mi escritorio de cedro y empezar el ritual de escritura, mientras me deleitaba con el aromático humo de un cigarrillo recién comprado, engullendo una deliciosa paleta de chocolate, empecé a reflexionar profundamente sobre el tener que cumplir mi responsabilidad con la sociedad; a reflexionar sobre el sentirme esclavo del periodismo; pero, viajando en el pasado, encontré que gran parte de mi vida la he pasado siendo esclavo de algo de todo aquello que nunca aceptaba con satisfacción, recordando los “agarres” con mi padre porque quería que fuera Abogado, y eso no estaba en mis planes futuros.

 

Como olvidar además, aquellas titánicas y fieras peleas contra mis compañeros de escuela que en demasiadas ocasiones me escogían como víctima de sus bromas, y luego de salir suficiente sangre de mi nariz y de una que otra de alguno de ellos, aprendí y acepté que bien podía sobrellevar una golpiza y las que se adicionaran sin que brotara una sola lágrima de mis amoratados ojos.

 

 

 

¡Ah!, pero por supuesto que las vivencias de mis tiempos mozos también me llevaron a hacer muchas cosas que ahora entiendo no debí hacerlas nunca y estoy completamente seguro que no las repetiré; a tomar alcohol que Gracias a mi Poder Superior, entendí que no era para Mí; en repetidas ocasiones a herir gente, que por cierto terminé pidiéndoles perdón en algunos casos; y lo más importante, a coleccionar cicatrices en mi cuerpo y en mi alma.

 

Amable Anacondista, hoy te comparto que no estoy arrepentido de los momentos que sufrí, porque esas cicatrices las llevo conmigo como si fueran medallas de honor. Esas cicatrices, lo escribo con seguridad, me han dado la libertad, sobretodo esa libertad para escribir.
Desde luego que hoy día se que la libertad tiene un precio muy alto, un precio que puedes pagar con placer y con sonrisas. En la mayoría de las veces con sonrisas manchadas de lágrimas.

 

¡Hay, pinche Anaconda, no cambias ni madres. Me haces viajar de un extremo al otro, pero me agrada, te lo confieso!. ¡Ahora suelta ya lo que traes entre pecho y espalda, pues deduzco que se trata de un tema bastante cabrón!.

 

Okey, okey, intolerante Anacondista. Ya empiezo a disfrutar esa relación de intolerancia y tolerancia a la vez, que se da entre nosotros.

 

Te comento querido (a) Anacondista, que desgraciadamente tenemos en nuestra administración municipal algunos funcionarios que amparados por esa deliciosa impunidad del desorden colectivo existente, viven horas de desenfreno y desahogo, sin importarles las consecuencias de su actuar.

 

Pero en fin, para ello existe Anaconda, una columneja que pasa por alto la distinción, el respeto, las obligaciones y los principios, para auspiciar el reverente desacato. Pero por supuesto que desde luego que si, con ese saborcito de sal que solo la verdad tiene.

Hay que recordar lo que tanto hemos repetido en esta columneja sobre aquellos lectores que les gusta demasiado leer lo más aislado de la realidad, particularmente a los protagonistas; quizá por eso, quienes llamamos al pan ¡pan!, y al vino ¡vino!, representamos un serio peligro para la cínica sociedad en que vivimos.

 

¡Ya éntrale de lleno al asunto, pinche Anaconda, no le des tantas vueltas, porque estás haciendo que me coma las uñas junto con el celular!.

 

Muy bien, intolerante Anacondista, la cosa es que mi amigo el Síndico Procurador de Caborca, Rubén Enciso Peinado, anda metido en una bronca seria, pues le pegó unos jodazos a un jovencito al que no le dio chance ni siquiera de voltear a verlo, pues los testigos aseguran que le llegó por la espalda y le pegó un “descontón”. Ahora enfrenta serios cargos al respecto, por la vía legal ante la Agencia Segunda Investigadora del Ministerio Público del Fuero Común, y la verdad es quien sabe como le anden resultando las cosas por este abuso cometido en contra del joven estudiante que recibió los chingazos sin deberla ni temerla, como nos afirmaron testigos oculares del vergonzante incidente ocurrido como a las cuatro y media de la mañana en el conocido “Retorno del Bicentenario”, o sea en la gigantesca cantina atrás de la Iglesia de Pueblo Viejo, donde noche a noche se arman los mejores zafarranchos en el pueblo. Y ahí andaba mi amigo el Síndico Rubén Enciso, como las placas de trayler, “hasta ‘tras”, ofreciendo el denigrante espectáculo para los caborquenses que ahí la cotorreaban esa noche del sábado 28 de mayo, para amanecer domingo 29 de mayo.

 

¿La razón, el motivo de la aparatosa gresca armada por Rubén Enciso Peinado?, por supuesto que les vamos a contar la historia completa. Tal y como nos la platicaron, tanto el propio joven golpeado, también su Padre (que está muy encabronado), así como varios testigos oculares que ya irán conociendo una vez que declaren ante las autoridades competentes, en virtud que la fiesta apenas comienza y habrá material para rato en los tribunales. El ofendido tiene abogado de lujo debidamente contratado y tal y como lo manifestaron, se irán hasta las últimas consecuencias, “…pues no es posible que por ser un funcionario, el síndico esta vez, se sientan intocables y anden de abusones ahí cada vez que les de la gana o cada vez que se pongan borrachos o drogados, que se yo..”, decía muy molesto el padre del joven golpeado por el abusivo Síndico Rubén Enciso Peinado.

 

Pues bien, ya entrando en materia, basados en la seria investigación realizada por este humilde Anaconda, amén de las declaraciones de respetables testigos, les compartimos amables Anacondistas, que nuestro actor estelar Rubén Enciso Peinado andaba desde temprana hora esa noche del sábado 28 de mayo del 2011, dando la vuelta por las calles de esta polvorienta ciudad de Caborca, y como buen funcionario panista, andaba con su blackberry y toda la cosa “Twiteando” mientras circulaba, por lo que pudimos rescatar en sus comentarios del “Twitter” cuando escribía esa noche “box sabatino en Chiltepinos Wings con my wife” (con su esposa), o sea que desde temprano quería echar guante el loco y solo bastaría encontrarse con alguien, y de preferencia que no fuera de su medida pues él quería boxear y no que lo boxearan, según pudimos deducir en su “Twitiada”.

 

 

Resulta que pasaron las horas y como a las cuatro y media de la mañana para amanecer domingo 29 de mayo, se encontraba en el área mencionada, es decir, “El Retorno del Bicentenario” atrás de la Iglesia de Pueblo Viejo, echándose unas cheves, que bien pudieran ser la vigésima quinta cerveza o vigésima sexta, algo así, o mejor dicho, ya llevaba un chingal de cheves y andaba como solo él sabe andar, y de pronto por ahí cerca de donde se encontraba el Síndico Rubén Enciso Peinado, estaban unos jovencitos y a uno de ellos que responde al nombre de Marcos González Romo, se le ocurre alejarse un poco del grupo quizá para “cambiarle el agua a las aceitunas” y fue entonces cuando el Síndico se le aproxima por la espalda y lo agarra de un hombro para que voltee y al voltear el jovencito, el síndico le propino un puñetazo en plena cara que provoca un escandaloso brote de sangre de la nariz del estudiante de 23 años; pero no para ahí la cosa, pues el peligroso funcionario continúa golpeándolo a jodazos y patadas, hasta que se arriman los compañeros del joven Marcos González (Samoa Jr.) y también los compañeros del Síndico y calman la situación, pero el joven estudiante de la Universidad del Valle Marcos González Romo, prácticamente se encuentra todo manchado de sangre, por lo que arma un alboroto.

 

Como buen abusón, el Síndico corre hasta un carro que se encuentra ahí estacionado de la marca Ford, color azulito, con placas mexicanas de circulación No. VYD-77-08, donde se encuentra una dama, al parecer su esposa, y al ser increpado por los presentes acerca de su nefasta actuación, el Síndico categóricamente se raja y empieza a negar los cargos, diciendo que él no fue el que le pegó al jovencito.

 

Hasta ahí las cosas, llega la policía municipal, según nos afirmaron testigos presentes llegaron los Agentes Municipales Cruz Flores y alán Pompa, mismos que pasaban por el lugar y al ver la trifulca se arrimaron y le preguntaron al sangrante jovencito que si quien lo había golpeado, y el estudiante Marcos González les señaló a una persona al que los Policías procedieron a interrogar, y lógicamente que el Síndico se les puso como un energúmeno, como un pinchi borracho pues, y les decía que era funcionario municipal, que era el Síndico y que además tenía fuero constitucional y que no estuvieran chingando, por lo que los policías lo invitaron a que pasara a la Comandancia de Policía para arreglar el asunto con el ofendido y que los acompañara en la patrulla y que un policía se iba a llevar el carro, pues el Síndico andaba hasta la madre de pedo; por supuesto que el bravo funcionario los invitó categóricamente a que “encaminaran sus pasos hacia la progenitora de sus días y la agredieran” (los mandó a chingar a su madre, en otras palabras), y les dijo que él mismo se iba a llevar su carro, por lo que procedieron a seguirlo por la Calzada 6 de Abril rumbo a la Comandancia de Policía, pero al llegar a la calle Primera, el funcionario dio vuelta a la izquierda y le metió la chancla a su potente carro y allá por la avenida “L” se les perdió, por lo que los patrulleros decidieron no continuar con la persecución en virtud que el Síndico andaba bien “pedote” y pudiera ocasionar un accidente.

 

Entonces el afectado y los testigos si fueron a la comandancia a poner el reporte y no pasó nada, pero al día siguiente fueron a la Agencia Segunda Investigadora del Ministerio Público del Fuero Común y ahí el médico legista hizo lo conducente y se levantó la comparecencia o demanda o denuncia o como se le llame, para que se inicien las averiguaciones y se deslinden responsabilidades.

 

¡Ah!, se me pasaba comentarles que el bravucón del Síndico le dijo al jovencito, ya después de los jodazos, que eso le pasaba por andar volteando a ver a su vieja. O sea que es celosito el funcionario. ¡Válgame Dios!, orgulloso debiera sentirse de tener una compañera que volteen a verla y no andar con escenitas antisociales como esa. ¡Que bárbaro!. Nos comentó un testigo de los hechos que le dijo el síndico al jovencito, “Crees que no me fijé que te le quedaste mirando a mi vieja, pinche morro”. Otra vez, ¡Válgame Dios!.

 

Que peligrosos se ponen los tipos que se llenan de caldo flaco. No cabe la menor duda que está en la índole del hombre, repudiar el hambre una vez satisfecho el apetito.

 

Posteriormente, el lunes 30 de mayo, Don Marcos González Lozano “El Samoa”, orgulloso padre del jovencito golpeado, recibe una llamada en su celular por parte del Síndico Procurador Rubén Enciso Peinado, que le pide lo disculpe por su aberrante acción, y entonces el furioso padre reacciona como cualquier padre normal ante una situación similar, mandándolo a freír habas por la vía más corta, y le dice que va a seguir el caso por las vías legales, pues no le parece correcto que un funcionario abuse de su poder de esa manera, golpeando a un joven que viene de estudiar a pasarse unas agradables vacaciones en compañía de sus padres y solo encuentra jodazos de un funcionario felón.

 

Aquí entonces el Síndico le dice al Padre del joven que él no fue quien lo golpeó, que hay una información equivocada (pa’ eso me gustabas), y que le de una cita para explicarle lo sucedido, pues al estudiante le habían pegado unos batos que andaban con el síndico, y no quería que las cosas pasaran a mayores. ¡Mira nomás!. Cambia su actuación con el padre del joven, al notar que no va a lograr una “negociación” con el papá del estudiante, nos comentaba el propio Señor Marcos González Lozano, con la impotencia reflejada en el rostro.

 

El asunto es que el joven golpeado Marcos González Romo, ha venido sufriendo secuelas de la golpiza, sangrados en dos ocasiones como consecuencia de los chingazos que le dio el Síndico Procurador de Caborca Rubén Enciso Peinado, de quien se sabe que no es la primera vez que lo hace, pues en otras ocasiones se ha visto envuelto en “titingos” de esta naturaleza, como nos comentaban algunas personas conocedoras del caso y que por supuesto están muy molestas con el actuar de este funcionario, pues han de saber también que el joven golpeado es ahijado del Nacho García. Leyó Usted bien, Anacondista intolerante, Marcos González Romo es ahijado del popular empresario Nacho García, y la verdad sería interesante como anden las cosas entre el aspirante a la Presidencia Municipal de Caborca y su principal apoyo el Síndico Rubén Enciso. Eso de andar golpeando a los ahijados de su jefe está muy raro. ¿Verdad que está enturbiado el ambiente?. Esperaremos más adelante.

 

Seguramente habremos de ver y seguir los acontecimientos legales que se derivarán de este asunto. Tendrán que declarar los Agentes de la Policía Municipal que tomaron cartas en el asunto, Cruz Flores y Alán Pompa ante el Ministerio Público, y a decir del Padre del estudiante y del joven mismo, llegarán hasta las últimas consecuencias.

 

Para terminar, les decimos que una semana después, aproximadamente, el Síndico Procurador de Caborca Rubén Enciso Peinado, en su “Twitter” escribía “no vuelvo a tomar”. ¿Cómo la vez, amable Anacondista?. ¿En manos de quien estamos?. Quien sabe que más nos falta por ver.

En mientras  Anaconda estará pendiente con grabadora, cámara, y toda la cosa para no omitir detalle. Nos vemos la próxima edición, si Mi Poder Superior me lo permite.

 

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