Mi tía Velvet Méndez Huguez fue una de las personas que tuvo gran influencia en mi vida.
Una de las cosas que me enseñó fue a aprender de todo lo que pasara, bueno o malo, algo se debía sacar de provecho de esa situación.
Ella murió en casa de mis papás el sábado 17 de Septiembre, con las experiencias de ese día surgió esta lista de acciones, que te quiero compartir, a manera de legado de mi tía Velvet.
- Si la persona que falleció está enferma, aprovecha cada momento que puedas para despedirte. La enfermedad es una bendición que nos da la oportunidad de prepararnos para la pérdida.
- Dale herramientas para que cierre las “ventanas” de su vida que no han concluido.
- El día de la muerte, marca el 066, explicas la situación y das tu domicilio.
- Primero llegará la cruz roja y te harán una serie de preguntas.
- Después un policía a verificar el caso, y más o menos pregunta lo mismo.
- Luego llega el médico legista, otra vez preguntas, pero ahora te piden hasta el nombre de los medicamentos.
- Ahora si puedes marcar a la funeraria, si ya la tienes seleccionada mejor, si no, llegarán y llegarán trabajadores de funerarias a ofrecerte sus servicios.
- DOCUMENTOS NECESARIOS: Acta de nacimiento, lista de medicamentos que la persona fallecida tomaba, nombre de la institución de salud que la atendía.
- NECESIDADES ESPIRITUALES: Gran cantidad de paciencia para soportar el trato despersonalizado que te dan las personas que acuden a tu domicilio a verificar la muerte.
Gracias a que pertenezco a un grupo de periodistas, Contrapunto 10, y de que como tal compramos un servicio funerario a futuro, ya tenía cubierto el costo de este trámite, que de otra forma puede dejar en serias complicaciones a una familia, pues los costos van desde los 18 mil pesos en adelante, y se tienen que pagar al momento.
Entre el dolor de la familia tuvimos que tolerar a funerarias que llegaban a la casa de mis papás a ofrecer sus servicios, hasta el momento no nos explicamos quien les informó de la muerte.
De la cruz roja llegó una joven, ella fue la más sutil para hacer las preguntas sobre la muerte de mi tía; entre el agente de policía y el médico legista no sé a quien darle el premio de insensibilidad y falta de tacto, ¡en serio que requieren cursos de relaciones personales!
Por suerte en la funeraria se compensaron esos sentimientos por el trato amable y profesional que recibimos, así como por el soporte espiritual que nos brindaron las palabras y enseñanzas del padre Toño García.
Quienes conocimos a mi tía Velvet nos dejó grandes enseñanzas, algunas que en lo personal todavía no entiendo, pero que al recordarlas mantendremos su espíritu siempre con vida en nuestros corazones.
Ella fue una mujer que vivió en los extremos de la vida, en la opulencia sus amistades eran incontables; en la carencia y en la enfermedad estábamos los que teníamos que estar.
Gracias a todas la personas que se dieron el tiempo para estar con nosotros, a los amigos de mi tía Velvet le comunicamos que sus cenizas se trasladarán a La Paz B.C.S. donde se le hará una ceremonia para que sea el mar su morada y pueda seguir disfrutando de la vida como ella siempre quiso.
¡Por favor! Haga el esfuerzo para preparar su partida, la muerte y los impuestos es lo único seguro. La planeación debe ser parte de nuestro ejemplo y forma de vida.
Y sonría, siempre hay un rayo de sol y ese calor es como la caricia de Dios recordándonos que ahí está.



















